
Los economistas solemos decir que una economía se encuentra en RECESIÓN cuando durante al menos dos trimestres consecutivos su PIB desciende de forma continuada. Las últimas noticias no hacen más que confirmarnos las peores previsiones, la economía de EE.UU. ha entrado en recesión en este primer trimestre del año 2008. Los datos aún no se han hecho públicos. En el mes de enero, el PIB creció un 0,6%; por lo que algunos economistas mantienen que EE.UU. no han entrado todavía en recesión. Aunque si uno lee un poco en la prensa americana, se encuentran posts que describen la recesión. Los consumidores americanos empiezan a disminuir sus compras de todo tipo:medicamento,alimentos,combustibles,… por las subidas de los precios. La población americana cree que su país está en recesión.
Según esta otra noticia públicada hoy en Expansión, la OCDE estima que en este primer trimestre el crecimiento americano será cercano al 0,1% y nulo en el segundo trimestre. Los economistas de los principales bancos y entidades financieras ya emitían previsiones similares para estos dos trimestres durante la semana pasada, pronosticando una leve mejoría para el segundo semestre del año. El consumo americano parece haber caído en picado debido al efecto riqueza negativo que toda la crisis subprime ha generado a las economías domésticas. Los economistas de la OCDE no dan previsiones de esta caída del consumo aunque si estiman que la caída de la inversión residencial restará un 1% al PIB norteamericano.
Lo más preocupante para la mayor parte de los americanos, es la inflación . La OCDE cifra en el 4% para los EE.UU. y el 3,3 % para Europa provocados principalmente por el encarecimiento de los alimentos básicos y el petróleo, mermando aún más la renta real de las economías familiares por lo que más se está contrayendo el consumo. La siguiente preocupación de los americanos es el desempleo. El temor a perder su puesto de trabajo y no poder encontrar otro les está llevando a replantearse su situación financiera. Los consumidores están recortando gastos de todo tipo y dejando de comprar productos no necesarios, dejando usar el coche para no gastar combustible, comprando medicamentos genéricos ,productos de marcas blandas,… para mejorar sus economías familiares.
Este panorama me lleva a temer que los EE.UU. podrían estar entrando , al menos inicialmente, en algo aún más peligroso que una recesión, la ESTANFLACIÓN, proceso en el cual una economía además de estar en recesión sufre continuas subidas de la inflación. Mientras que las recetas para una recesión son relativamente sencillas: política expansivas del PIB, tanto fiscal(reducciones de impuestos,gastos público,…) como monetaria(rebajas del tipo de interés,aumentos de la masa monetaria,…). La estanflación es un problema mucho más complejo que requiere políticas económicas muy específicas y de díficil ajuste tanto en su desarrollo como su control. En los próximos meses tendremos que seguir de cerca los precios de las materias primas, sobre todo, el petróleo.
Otro factor a tener en cuenta en esta crisis, es la creciente complejidad del mercado financiero global debido a la innovación financiera y a la excesiva transferencia que se ha hecho del riesgo y los problemas de solvencia entre las distintas entidades. Así los mercados interbancarios no están asimilando las medidas de la FED y los diferenciales de tipos continuan siendo muy altos.
Como comenté en este post, la semana pasada vimos caer en graves problemas de liquidez al Bear Stearns y ser absorbido por el JPMorgan en una operación de rescate conjunta con la Reserva Federal. Aún no sabemos del todo el alcance real de la crisis subprime ya que las entidades no han declarado todas las pérdidas ni activos afectados por el riesgo subprime. Entre otras cuestiones porque si lo declaran como ha hecho Bear Stearns sus problemas podrían agravarse aún más. La falta de transparencia de los mercados financieros continúa generando sembrando incertidumbres y tensiones en los tipos interbancarios impidiendo que la política monetaria fuese todo lo efectiva posible.
La autoridad monetaria ya ha tomado medidas oportunas rebajando en varias veses su tipo de interés oficial en los últimos meses hasta fijarlo en el 2,25% hace apenas una semana. Por su parte, la administración estadounidense ha creado y aprobado un programa de ayudas fiscales para las familias más castigadas por la crisis subprime. Los economistas consideran que estas medidas empezarán a entrar a producir efectos en unos meses y posiblemente para el tercer trimestre podremos notar alguna señal de recuperación de la economía norteamericana, que seguramente volvería a crecer a partir del 2009.
Los ciudadanos norteamericanos son optimistas. Piensan que la crisis no durará más de un año como las anteriores crisis y que podrán hacer frente a sus pagos: hipoteca,préstamos,.., mantener su nivel de vida y conservar su empleo hasta el 2009, cuando la economía empiece a mejorar.
El mayor problema o error es que quizá se haya actuado algo tarde y que la política monetaria quizá se haya quedado con poco margen de maniobra. Probablemente la autoridad monetaria podía haber comenzado a tomar medidas a finales del verano pasado logrando mejores resultados que ahora. Además, se estima que con tipos oficiales en torno al 1,5 % se entraría en una trampa de liquidez y la política de la FED sería inútil sobre la economía real. Por lo que a la Reserva Federal sólo pueden quedarle un par de recortes de tipos de margen de maniobra ante posiblemente la peor crisis económica en décadas.
A este lado del Atlántico, deberíamos empezar a preparnos para lo que se avecina. Cuando la economía norteamericana se constipa, la europea estornuda….
En nuestro país, con un modelo cada vez más similar al americano, basado en el consumo interior, deficits comerciales,falta de competitivdad,… todo nos lleva a pensar que en unos meses podríamos vernos en una situación muy parecida. La única ventaja de que aún tenemos cierto margen para la política fiscal gracias al superávit presupuestario. Lo malo es que nuestro mercado inmobiliario está empezando a pagar los excesos del pasado reciente y sus efectos sobre la economía pueden ser tan negativos como en EE.UU. Espero que los dirigentes empiecen a darse cuenta del riesgo cada vez más inminete de que nuestro país entre en recesión y preparen medidas para reactivar la economía mientras dura la tormenta. Cuando las barbas de tu vecino veas cortar…
