No ha pasado ni una semana desde que el presidente del gobierno, D. José Luis Rodriguez Zapatero, apareciese en el programa de TVE 59 segundos para enviar un mensaje de tranquilidad a los ciudadanos sobre la preocupante situación económica, cuando las noticias macroeconómicas no dejan de destrozarle todas sus previsiones y excusas.
La primera mala noticia fue la publicación de las cifras del paro, que nos situaban como el país de la UE con la tasa de desempleo más alta. Mientras en el resto de la Unión Europea el desempleo se mantuvo estable durante el mes de marzo, en España se registro el mayor aumento del Paro durante los últimos doce meses de todos los países miembros por el parón inmobiliario, alcanzando una tasa de desempleo del 9,3%, con una cifras altísimas y muy preocupantes de desempleo juvenil y femenino.
La noticia positiva se publicó el martes y fue la reducción de la tasa de inflación, tal y como el presidente profetizó en su intervención televisiva. El IPCA adelantado, que es la estimación del Indice de Precios Armonizado, reflejo una bajada en el ritmo de crecimiento de los precios hasta el 4,2%. Así la economía española logró reducir en dos décimas el diferencial de inflación fentre a la Unión monetaria hasta el 0,9%. Aunque sigue siendo una tasa de inflación muy alta y preocupante como para pensar que es un buen dato.
Antes de irnos de puente de mayo no podía faltar otra mala noticia para completar la semana. El Banco de España se encargo de ello al hacer público su informe trimestral sobre la Economía Española. El crecimiento económico ha disminuido un 0,7 % desde el mes de enero hasta quedarse en una tasa del 2,8% anual, mientras el dato trimestral se quedo en sólo un 0,4%; son los peores datos desde hace seis años. Esta cifra es muy mala como reconoció el propio ministro de Economía, ya que es su estimación de crecimiento para final de año y si seguimos en esta tendencia el dato final será mucho menor de los que podamos imaginar.
La principal causa de este menor crecimiento del PIB se debe al menor crecimiento del consumo interno, sólo un 3%, debido a una menor renta disponible de los hogares, a su vez provocada por el menor dinamismo en el empleo, los elevados tipos de interés y el repunte de precios, que están continuamente disminuyendo el poder adquisitivo de los consumidores. Los consumidores ajustan sus presupuestos ya que todo les hace pensar que cada día puede ser menos su renta familiar.
Para colmo, el gobernador del Banco de España no ha dudado en criticar el cheque-regalo de 400 euros, que prometió el presidente durante la precampaña electoral. Y es que según el Banco de España los efectos de esta rebaja fiscal ,que entrará a vigor en breve y permitirá disponer de 400 euros más a los trabajadores, pensionistas y autonómos, sobre el consumo pueden ser mucho menores de lo previsto dadas las circunstancias actuales. El ministro Solbes ya reconoció dicha posibilidad al presentar la aprobación de esta medida en el Consejo de ministros limitando a un par de décimas los efectos positivos sobre la tasa de crecimiento.
Las malas noticias nunca vienen solas, cuando las cosas empiezan a ir mal. Los consumidores, los inversores, las empresas, y hasta la Administración ha empezado a formarse serias dudas sobre la profundidad de la crisis y sus decisiones económicas empiezan a verse afectadas por esa incertidumbre. El pesimismo se ha adueñado de las mentes de los agentes económicos por mucho que nuestro presidente llame ANTIPATRIOTAS a los pesimistas. Un pesimista es sólo un optimista bien informado. Y España esta llena de pesimistas por mucho que le desagrade a nuestros gobernantes.

Como todos los mercados financieros estaban descontando desde hace unos días, la Reserva Federal ha decido en su reunión celebrada hoy realizar una nueva rebaja de tipos de 25 puntos básicos para dejar los tipos oficiales en el 2%.