No cabe duda, en estos días de continuos sobresaltos y malas noticias en el mundo financiero, la locura se adueñado de los mercados financieros mundiales. La confianza de los individuos en el sistema capitalista está en mínimos y nos encontramos al borde de un pánico bancario generalizado a pesar de que las autoridades no han tardado en garantizar los depósitos de los ahorradores europeos.
OTRA JORNADA NEGRA EN LAS BOLSAS.

Ayer Wall Street echaba el cierre con fuertes bajadas y esta mañana los principales indices bursátiles de Asia seguían la misma imparable tendencia bajista con fuertes pérdidas en todos los valores y sectores. El indice Nikkei registró su mayor caída desde el año 1987.
Ni siquiera el anuncio esta mañana de la acción coordinada de varios bancos centrales mundiales consistente en un recorte de tipos oficiales de casi medio punto porcentual ha conseguido devolver la suficiente confianza a las bolsas mundiales que se han seguido hundiendo y ven dispararse la volatilidad ante las dudas de los inversores.
Este recorte de tipos era lo que muchos pedían desde hace meses como solución a esta crisis, aunque personalmente dudo mucho de su efectividad a corto plazo, porque la efectividad de la medida está condicionada por la paralización del mercado interbancario. Los tipos bajos fueron en parte causantes de la actual crisis financiera y la solución no va a ser tan sencilla como poner la maquinita a fabricar dinero.
Y es que esta noticia sólo ha conseguido devolver algo de optimismo a los inversores por unos minutos logrando que plazas como Madrid hayan rozado los números verdes en una recuperación vertiginosa. Pero acto seguido hemos vuelto a vivir importantes caídas antes del cierre cuando el FMI ha anunciado que alguna economías avanzadas están a punto de entrar en recesión. Ya no cabe duda de que estamos en una fase bajista muy grave de las bolsas. Las bolsas de todo el mundo están viviendo algunas de sus peores jornadas en décadas y la esperanza de tocar fondo para empezar a ver un cambio de tendencia parece una utopía a corto plazo.
EL PÁNICO BANCARIO.
Pero además de la crisis bursátil, tenemos que enfrentarnos a un nuevo problema: el pánico bancario que amenaza por extenderse desde EE.UU. a Europa.
Después de la cáida de la banca de inversión americana e incluso de algunos de sus grandes bancos comerciales como el Wachovia, este fin de semana en Europa hemos empezado a ver tambalearse a importantes bancos europeos; Fortis era comprado en parte por BNP Paribas o el hipotecario aleman Hypo Real Estate erá rescatado por su gobierno. Otros bancos aparecen en el punto de mira como RBS, e incluso importantes grupos financieros como ING,Deustche Bank o Unicredit han sufrido gravísimas caídas en bolsa estos días.
El miedo ha empezado a circular por entre los ciudadanos del viejo continente a medida que las malas noticias sobre el mundo financiero se han extendido a Europa . La confianza en este sistema financiero ha desaparecido y ha obligado a los gobiernos europeos a tomar medidas para normalizar la situación. La principal medida ha sido elevar el Fondo de Garantía de Depósitos a 50.000 euros por persona y entidad, aunque algunos países como España lo han elevado a 100.000 euros. Con esta medida se prentende evitar el hundimiento de algunas entidades bancarias ante la posible retirada masiva de fondos de los depositantes por este pánico bancario.
LA FALTA DE CONFIANZA EN LOS GOBERNANTES EUROPEOS.
Esta medida de elevar y unificar el importe asegurado a los ahorradores era necesaria desde hace años en una Unión Económica y Monetaria, pero la imagen mostrada estos días por los máximos dirigentes de la Unión Europea durante su deliberación ha comprometido seriamente su credibilidad. Los políticos europeos han sido incapaces de coordinar políticas de rescate o de transmitir seguridad a la ciudadanía ante noticias dramáticas.
La demora en alcanzar un consenso y el no anunciar medidas coordinadas de rescate de la banca, ya que se ha dejado que cada país use la medida que más crea conveniente, ha generado fuertes dudas en todos los ciudadanos europeos. Alemania ha pasado de criticar la medida de Irlanda de garantizar todos los depósitos bancarios hace unos días a adoptarla rápidamente ante el temor de sus ciudadanos. España y otros países han decidido elevar a el doble del importe propuesto por la UE. Pero la sensación es de que no hay una única autoridad sino que impera el “salvese el que pueda”.
Los dirigentes europeos no han sabido ponerse de acuerdo y una vez más ha mostrado el mayor problema de la UNIÓN EUROPEA como organización supranacional, la falta de armonización política.
La desconfianza en los gobernantes europeos y la falta de credibilidad en sus anuncios de medidas ha dañado aún más la confianza de los mercados financieros en la banca, que está sufriendo fuertes descapitalizaciones de las mayores entidades financieras europeas:
CAPITALIZACIÓN DE LOS 10 BANCOS DEL EUROSTOXX
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CAP. ACTUAL
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CAP. 2007
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Variación %
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Santander
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70.674
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92.498
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-23,6
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BNP Paribas
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62.383
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66.555
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-6,3
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BBVA
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44.001
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62.550
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-29,7
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Intesa Sanpaolo
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41.532
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66.506
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-37,6
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Unicredit
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37.326
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75.408
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-50,5
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Societe Generale
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35.763
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42.421
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-15,7
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ING
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29.824
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59.558
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-55,8
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Credit Agricole
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30.935
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38.232
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-19,1
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Deutsche Bank
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24.875
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47.418
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-47,5
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Fortis
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12.722
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39.631
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-67,9
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TOTAL
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390.035
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590.775
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-34,0
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EL SISTEMA BANCARIO ESPAÑOL.
En España tampoco nos libramos de estos males, ni siquiera el anuncio en la jornada de ayer por parte del Gobierno de dos importantes medidas de apoyo a la banca parece devolver algo de confianza de los ciudadanos en el sistema bancario español.
Aunque la banca española tiene problemas de capitalización como la europea, no deberíamos olvidar las características intrínsecas de nuestro sistema bancario: El sistema bancario español es bastante más sólido que el europeo, tanto sus tasas de morosidad son bastante menores que las de sus competidores directos europeos como sus tasas de cobertura ante posibles impagos son más elevadas. Una señal de su mejor situación es que nuestros dos grandes bancos son de los que menos valor pierden de toda Europa a pesar de registrar fuertes caídas.
EL PROBLEMA DE LA CONFIANZA.
El principal problema del sistema bancario es la falta de confianza. Los bancos se basa en la confianza. Los bancos usan la confianza de sus clientes y con sus clientes para articular el sistema financiero y permitir la circulación de los capitales de un modo eficiente y seguro.
Pero los bancos desde hace meses, casi desde el anuncio de la crisis subprime, no se fían entre ellos y no se prestan nada ningún precio y a ninguna fecha. Esto está provocando que los mercados interbancarios estén casi cerrados; los tipos interbancarios a cualquier fecha se encuentran disparados respecto a los tipos oficiales, el euribor en entornos del 5,5% mientras el tipo oficial ha quedado fijado hoy en el 3,75%.
Esta imposibilidad de recurrir a la financiación en el mercado interbancario ha provocado que los bancos busquen otras formas de financiarse y ha motivado el que las redes de oficinas bancarias están metidas en una guerra de pasivo que les permita captar fondos para cubrir las necesidades de capital de los tesoreros de los bancos.
Esta falta de confianza además también se da en el sentido desde los bancos hacia sus clientes y se refleja en un menor crecimiento del crédito bancario al endurecerse las condiciones exigidas a la hora de conceder una operación crédito de cualquier tipo. Y la falta de confianza también se da en los mercados financieros hacia las entidades financieras, provocando que las emisiones mayoristas de la banca en los mercados financeros se vean limitadas: las titulaciones hipotecarias se hagan a un menor precio, los inversores no confían para nada en las calificaciones de las agencias de rating después del papel que jugaron en el tema de las hipotecas subprime.
¿SOLUCIONES?
La solución debería empezar a venir por devolver la normalidad y la tranquilidad a los mercados interbancarios, financieros e hipotecarios. Para ello todos los agentes económicos deberían recuperar su confianza en dichos mercados y su normal funcionamiento.
Aunque cada nueva noticia publicada no hace sino socavar aún más la confianza en el sistema. Los medios de comunicación no ayudan mucho presentando esta crisis a los ciudadanos de alarmista pintando un panorama tan negro que lleva a pensar que estamos ante el fin del capitalismo. Quizá si explicasen con objetividad y fuesen algo más optimistas igual nos iba mejor a todos.
Las autoridades políticas se encuentran desbordadas ante tantas malas noticias y paralizadas ante el pánico y la desconfianza entre los ciudadanos ya que temen tomar cualquier decisión o realizar cualquier anuncio que pueda generar aún más pánico. Aunque aún así algunos políticos deberían permanecer callados en lugar de anunciar posibles medidas como la nacionalización de los bancos. El silencio a veces es la mejor respuesta ante una pregunta inoportuna. Las medidas económicas a tomar aún no parecen claras dada las múltiples facetas de esta crisis y deberían ser coordinadas y puestas en marcha por todas las autoridades económicas mundiales.
Los recortes de tipos tienen una efectivida limitada dada la situación actual del sistema financiero, sobre todo en EE.UU., y son un arma de doble filo, ya que podrían aumentar los problemas que tenemos en Europa con la inflación y ,por tanto,la competitividad de nuestras economías. Ojala estos recortes sirvan para aliviar las tensiones en el mercado interbancario y rebajar las cuotas de nuestras hipotecas pero cada día pienso que esta crisis es la más compleja desde hace décadas y aún no hemos visto todas sus caras. Puede que las autoridades monetarias hayan vuelto a cometer el mismo pecado del pasado al tratar de solucionar esta crisis por la vía rápida.
Esta crisis podría considerarse la primera CRISIS ECONÓMICA Y FINANCIERA GLOBAL y su solución va a ser más compleja, global y a exigir un esfuerzo coordinado a organismos supranacionales como el FMI, el Banco Mundial, el Banco Central Europeo, la Reserva Federal, el Banco de Inglaterra, el Banco de Japón, la Unión Europea, diferentes gobiernos,…