
En el día de hoy, mientras todos comprobabamos si nos había tocado alguna “pedrea” del gordo de navidad, nos hemos enterado de una de las noticias del día. Ni siquiera en navidad las luchas intestinas del Partido Popular de Madrid cesan. En el día de hoy, Esperanza Aguirre ha decidido arrebatarle la presidencia de Caja Madrid al ayuntaminto de Madrid a través de una inesperada reforma de la ley de Cajas.
REFORMA DE LA LEY DE CAJAS.
El grupo popular en la asamblea de Madrid que preside Aguirre ha registrado una enmienda a la ley de acompañamiento en la que se modifica la ley de cajas en cuatro puntos clave de gran contenido político:
- Modificación de la renovación de los consejeros. Así cualquier consejero que después de 12 años quiera volver a presentarse a su reeleción tendrá que ser presentado por el mismo organismo que le designo. Blesa fue elegido hace seis años por la Asamblea de Madrid, controlada por Aguirre, por lo que tendría que volver a contar con el apoyo de Aguirre para poder renovar su mandato.
- Modificación del sistema de representación en el consejo. Se limitar al 30% del total de representantes de ayuntamientos que un solo municipio puede tener en el consejo. De esta forma, el ayuntamiendo presidido por Ruiz Gallardón pierde un 40% de representatividad, ya que antes tenía el 70%.
- Modificación del sistema de reparto de consejeros por municipio, pasando de ser homogéneo a proporcional. Esto perjudicará a IU que perderá algunos de los escasos representantes que poseía al contar con menos votos que los grupos mayoritarios y no alcanzar el porcentaje suficiente para lograr un consejero.
- Incorporación de las universidad de las cámaras de comercio y las universidad. En la parte del consejo donde están representadas asociaciones empresariales, sindicatos y empresas públicas se dará entrada a las universidades privadas y cámaras de comercio.
LA PROPORCIONALIDAD DEMOCRÁTICA.
La curiosa modificación impuesta por esta singular señora no deja de tener gracia. A su parecer Esperanza Aguirre ha pretendido establecer una “proporcionalidad democrática” en la representación de todos los ayuntamientos de la región en el consejo de la segunda caja de ahorros de España.
Además ha justificado su decisión argumentando que otras comunidades cuentas con limitaciones similares en sus legislaciones: Andalucía (25%), Castilla y León (20%), Cataluña (20%), Rioja (30%) o Murcia (20%).
¿Acaso otras Comunidades tienen un municipio de la importancia de Madrid? ¿Es más democrático realmente este sistema? ¿No debería seguir siendo más representativo el ayuntamiento de Madrid por su mayor peso demográfico?
Aguirre nos vende como una reforma “democrática” lo que no es sino una clara intervención política en el consejo directivo de una entidad financiera, un nuevo mangoneo en la directiva de una caja de ahorros por políticos deseosos de mayor poder e influencia.
LOS INTERESES OCULTOS DE AGUIRRE.
La verdadera intención parece ser romper el vinculo entre el presidente de dicha entidad, Miguel Blesa y el alcade Ruiz Gallardón. Blesa tendrá que elegir entre abandonar su cargo o rendir pleitesía a esta señora si quiere renovar su mandato y poder continuar sus proyectos al frente de la entidad.
Por el momento, Blesa ha tenido que incorporar a Angel Acebes y a Manuel Lamela a la directiva de Cibeles, la sociedad holding, que reune la participaciones industriales de la caja y que se prepara para su salida a bolsa en un futuro.
En el futuro tendrá que hacer seguir haciendo más concesiones de cualquier tipo. Sobre todo, apoyar a Aguirre frente a su mayor rival, su compañero Gallardón en una posible futura carrera hacia el liderazgo del PP, el cual ostenta por ahora Mariano Rajoy.
CONCLUSIÓN.
A partir de hoy, el rumbo de CajaMadrid parece estar en manos de Esperanza Aguirre, volviendo a demostrar una vez más que el intervencionismo político sobre las Cajas de Ahorro no tiene limites, nombrando y eliminando consejeros e incluso presidentes a su antojo, llegando incluso a modificar una Ley de Cajas si es preciso para alcanzar sus metas. Lo siento por Miguel Blesa que ha sido un buen gestor durante años y parece destinado a pasar por el aro si no quiere irse al paro por los caprichos de la nueva dama de hierro.