EL NOBEL DE ECONOMÍA 2009.

Elinor Ostrom y Olivier Williamsom, premios nobel de Economía 2009.

Elinor Ostrom y Olivier Williamsom, premios nobel de Economía 2009.

Después del sorprendente y polémico Nobel de la Paz otorgado a Barack Obama la semana pasada, muchas personas interesadas en temas económicos esperabamos con bastante expectación el anuncio por parte de la Real Academia de las Ciencias de Suecia del ganador del Premio Nobel de Economía 2009.

Es cierto, que el Nobel de Economía, no es realmente un premio Nobel, aunque el premio económico, 10 millones de coronas suecas, y el galardón sean importantes, su influencia viene determinada por la repercusión mediática en los ambitos académicos y empresariales a nivel mundial. Así que las preguntas eras muchas:

¿Cúal iba a ser el perfil del ganador o ganadores de este año?

¿Sería un economista consagrado o un desconocido?

¿Un defensor a ultranza de la ortodoxia y los mercados o un heterodoxo y antisistema, crítico con el capitalismo y su actual crisis?

LA LISTA DE CANDIDATOS.

Las quinielas eran muy variadas. Según la casa de apuestas británica Ladbroke, el favorito era Eugene Fama, entre otros, aunque la lista de candidatos al Nobel 2009 era muy extensa e incluia entre otros economistas famosos a algún español como Xavier Sala i Martin. Los galardonados se encontraban en dicha lista aun con escasas posibilidades, 1/50.

El debate en la red ha sido intenso estos últimos días. Casi siempre se apostaba por economistas de renombre como Robert Barro, William Nordhaus o  Paul Romer,… pero la actual situación económica y financiera, lastraba las posibilidades de muchos defensores de los mercados y la eficiencia del sistema capitalista.

Otros incluso era más atrevidos en sus pronósticos, como Greg Mankiw, quien teorizaba en este post sobre la posibilidad de que un prometedor economistas, aún estudiante pero prometedor, Quintus Pfuffnick, pudiesen ganar el Nobel.

EL ANUNCIO DE LA ACADEMIA.

Esta mañana se hacia pública la decisión final a través de este comunicado de prensa. Los ganadores eran sorprendentemente dos candidatos no muy conocidos aunque con trabajos interesantes en el gobierno de la economía: Elinor Ostrom y Oliver E. Williamson.

La academia ha otorgado el premio a dos investigadores sociales que se han dedicado en sus trabajos sobre todo a demostrar como los agentes sociales, sobre todo en el mundo empresarial o gubernamental, desarrollan relaciones implicitas que suplementan y solucionan problemas que el superan al mercado libre-competitivo.

Es decir, la Academia ha premiado a dos investigadores sociales por tesis que demuestran la limitación de los mercados, sobre todo en cuestiones comunes: problemas medioambientales, gobierno corporativos,.., donde la resolución de conflictos es más social que económica.

The research of Elinor Ostrom and Oliver Williamson demonstrates that economic analysis can shed light on most forms of social organization.

Las investigaciones de Elinor Ostrom y Oliver Williamson demuestran que el análisis económico puede arrojar luz sobre la mayoría de las formas de organización social.

En conclusión, el mensaje que lanza la academia a la comunidad económica es claro, aunque no rotundo:

La teoría de los mercados eficientes falla en muchos campos. Ni mucho menos los mercados ni los gobiernos son perfectos, la solución no es el control gubernamental o el mercado libre. En muchos casos las organizaciones económicas a la hora de tomar decisiones recurren a soluciones fuera del mercado más eficientes para todos los agentes. El análisis económico debe ser más social en determinados temas o áreas de cierta complejidad donde el puro cálculo o razonamiento matemático-económico-financiero fracasa.

La academía ya ha premiado en los últimos años a varios economistas dentro de este nuevo campo de investigación, llamado Nueva Economía Institucional, y todo parece, indicar que veremos más premios nobel en el futuro premiados por investigaciones sociales.

ELINOR OSTROM.

Elinor Ostrom. No es muy conocida, su página en la wikipedia es algo breve aún. Es Catedrática de Ciencias Políticas en la Universidad de Indiana y su trabajo se ha centrado sobre todo en temas relacionados con la acción social, la evolución de instituciones  y su supervivencia a largo plazo.

Pero en el campo que más ha destacado en sus estudios ha sido en el tema del uso de los recursos comunes limitados, sobre todo medioambientales: bosques, zonas de pesca o caza, petróleo,… En sus estudios ha demostrado que los agentes implicados en la negociación sobre esos recursos limitados alcanzan mejores soluciones que los mercados libres, gracias a relaciones personales implicitas que les permiten alcanzar acuerdos más eficientes.

Su obra más famosa es el libro “Governing the Commons: The Evolution of Institutions for Collective Action. “, “Gobernando los bienes comunales: la evolución de instituciones para la acción colectiva”. En ella, estudio varias organizaciones previas a los gobiernos o los mercados actuales como el Tribunal de las Aguas en Valencia, que aún continuan solucionando conflictos entre usuarios de aguas en el levante español.

OLIVER WILLIAMSON.

Oliver E. Williamson. Es profesor emérito de negocios, economía y leyes en la Universidad de Berkeley. Tampoco es muy conocido fuera de ámbitos académicos, su entrada en la wikipedia tampoco es muy extensa. Aunque su trabajo en Economía ha sido destacado sobre todo en el tema de  “los costes de transacción”, es decir, los costes inherentes a cualquier proceso o decisión económica para que  finalmente se produzca la transacción.

Su obra más famosa es  The Economic Institutions of Capitalism, Las Instituciones económicas del Capitalismo. En ella,su investigación se centraba sobre todo en temas organizativos e institucionales y han logrado demostrar que el mercado y las organizaciones jerarárquicas como las empresas son estructuras organizativas totalmente diferentes y que alcanzan soluciones organizativas totalemente diferentes. El mercado tiene el inconveniente del regateo y el desencuentro; y las instituciones, el abuso de autoridad.

En condiciones de competencia, el mercado alcanza mejores soluciones; pero en condiciones que limitan la  competencia, las instituciones logran soluciones más eficientes que los mercados.

Una predicción clave de la teoría de Williamson, que también ha sido apoyado empíricamente,es que la propensión de los agentes económicos para llevar a cabo sus operaciones dentro de los límites de una empresa aumenta proporcionalmente con la relación específica de las características de sus activos.

¿UN PREMIO POLÉMICO?

Ahora es cuando comienza el debate en la comunidad económica:

¿Es justo el premio?

¿Sus investigaciones son lo suficientemente importantes?

¿Ese campo de la economía debe ser más investigado?

En algunos países criticarán que han ganado de nuevo dos estadounidenses de nuevo. En EE.UU. algunos economistas criticarán a Ostrom por ser una mujer, por no ser economista o por no tratar temas básicos de la economía, como se ha criticado a Obama por miles de razones.

Se puede opinar y criticar, pero más alla de otras cuestiones, parecen reacciones gremialistas, críticas que buscan defender un coto privado de caza para los economistas que no aceptan el mensaje evidente de este premio, el Nobel se está convirtiendo en un premio a las ciencias sociales, no en un premio a las Ciencias Económicas.

OPINIÓN PERSONAL.

Para mí, el premio es justo y le doy mi mas sincera enhorabuena a ambos galardonados. Creo que se lo merecen y sus trabajos seguramente comenzarán a ser mejor conocidos a partir de ahora. Las conclusiones de sus estudios son bastante interesantes y parecen indicar el camino a nuevo campos de investigación económica.

La academia ha lanzado un claro mensaje entrelíneas al no premiar a Fama ni a otros defensores de las Teorías de los mercados eficientes. Los mercados no son la única ni la mejor solución a los problemas económicos. Otras formas de organización han demostrado su validez y dos investigadores en estos campos se han ganado un merecido Premio Nobel.

Los economistas deberíamos empezar a abrir nuestra mente y dejar de un lado la ortodoxia clásica, dejar de ser liberales o keynesianos, monetaristas o neokeynesianos,… La economía es una ciencia social y la sociedad es compleja, muy compleja, cada día más compleja y cambiante. No podemos seguir analizandola con las herramientas, la forma de pensar de Adam Smith, David Ricardo o John Maynard Keynes. Estamos en el siglo XXI y a los economistas se nos exige más, se nos exige solucionar problemas y pensar de nuevas formas. La academia de Suecia nos ha lanzado el guante repetidas veces en los últimos años,¿lo recogeremos?

¿QUÉ ESTA PASANDO CON EL RECIBO DE LA LUZ?

Desde hace unos meses, casi un año, todos los consumidores vivimos con un pánico atroz la llegada de la temida carta que nos envia nuestra “querida” empresa suministradora de energía, cuando recibimos la factura de la luz de nuestro hogar y asimilamos que le han dado otro bocado a nuestra humilde cuenta bancaria.

Antiguamente, el precio era razonable y aunque no entendíamos la mitad de los conceptos de la factura, las lectura eran normales y pagabamos religiosamente nuestro recibo domiciliado mensualmente sin ningún problema. Pero desde hace unos meses el número de quejas ante las empresas eléctricas se han disparado de forma espectacular a medido que el recibo se ha encarecido exponencialmente. Primero por las subidas que el gobierno ha ido aprobando paulatinamente durante el último año que han encarecido casi un 20% el recibo de la luz. Después por las “extrañas” lecturas de contador que hemos recibido miles de usuarios durante el proceso de “liberalización” y las aún más extrañas facturaciones emitidas por las empresas.

En algunos casos, estos “errores” o incidencias en las facturaciones rayan el delito, por nocturnidad y alevosía, por ejemplo: un cliente me vino hace unos días con una lectura de 1000 kw en un mes de una vivienda en la sierra, la cual está cerrada y tiene un consumo medio de apenas 5-10 kw mensuales. Devolvió su recibo de la luz dio orden de no pagarlo y se persono en la empresa(no diremos nombres). La empresa le reconoció “la incidencia” y se disculpo justificandose en que su recibo sería revisado en breve.

El cliente lógicamente elimino la desautorización de su cuenta para continuar pagando sus recibos con normalidad. Pero para su sorpresa, la compañía volvió a enviarle y cobrarle el recibo “erróneo” de nuevo, por lo que tuvo que volver de nuevo a su devolución y a su desautorización. No es cosa pagar un recibo de tres cifras para mantener el sueldo de los directivos de una empresa eléctrica. El cliente lógicamente nos mostró su indignación por la impotencia e indefensión que sintió después de reclamar sus derechos y ver como la compañía continua haciendo lo que le da la gana.

Desgraciadamente, no es el único caso, y en los malos tiempos que vivimos, no es raro ver a pensionistas, familias numerosas y desempleados recibir facturas espectaculares. Posiblemente algunos hayan despilfarrado por malas costumbres energéticas y deban pagar parte del mal uso de un recurso escaso como la energía; pero en otros caso, el consumo es mínimo y la factura es el doble de la que se pagaba hace solo un par de años, como ellos mismos comentan. Ahora se paga mensual y pago lo mismo que antes que se hacia cada dos meses, ¿cómo es posible? Se nos queda cara de poquer porque las cuentas no nos salen a nadie cuando leemos una factura de la luz y por más que la analicemos menos la entendemos.

EL MERCADO ELÉCTRICO ESPAÑOL.

Para entender porque ha aumentado tanto el recibo de la luz debemos conocer previamente la curiosa estructura del mercado energético español y a la regulación del precio de la energía, es decir,el Kw consumido en los últimos años.

El mercado eléctrico español tradicionalmente ha sido un monopolio público, dominado por una gran compañía como era Endesa, propiedad del Estado. Esto era así debido a que en la electricidad, los altos costes de entrada al mercado generan fuertes economías de escala, las empresas necesitan un gran tamaño para poder funcionar, lo cual limita mucho el número de competidores. Es decir, montar una eléctrica es muy complejo y costoso, algo al alcance de muy pocos empresarios, por lo que el mercado suele ser un oligopolio, un mercado dominado por un grupo de empresas poco numeroso que impiden la entrada de otras empresas y pactan precios de forma silenciosa dada la escasa competencia.

Hasta que en la decada de los años 90, se empezó a liberar el sector pasando de un monopolio público a un oligopolio privado. El proceso comenzo con la venta de dicha compañía pública generando grandes ganancias para las arcas públicas pero un mercado dominado por una única compañía. Por ello el gobierno mantuvo un férreo control del precio de la luz o del Kilovatios consumido regulandolo en un precio fijo. Ese precio regulado generaba lo que se llama el déficit de tarifa o déficit tarifario, es decir la pérdida acumulada que generaba el menor precio regulado comparado con el  precio de coste que la compañía calcula según los costes de producción de la energía en el año en curso.Es decir, el margen que las empresas exigen al gobierno por su actividad dado que no pueden fijar precios al estar regulado por ley.

A medida que el mercado eléctrico crecía y las posibilidades de ganancia atraían a nuevos competidores, el mercado se complicaba generando varios frentes de competencia en tres las diferentes compañias: producción, distribución y comercialización. No todas las compañías producen, distribuyen ni venden en todo el territorio nacional sino que deben “alquilar” a otras compañías sus infraestructuras: redes de cables, gaseoductos,… El actual mercado eléctrico es tan complejo que requeriría un análisis bastante extenso y este post no es lugar para ello.

EL DEFICIT TARIFARIO.

Normalmente, el coste de producción ha sido mayor, porque las compañías eléctricas no son tontas ni hermanitas de la caridad, son un negocio y quieren ganar dinero. Por eso el déficit tarifario es billonario y es regulado fuertemente por el gobierno de turno que lo pagaba con cargo a las cuentas públicas, a los impuestos que pagamos todos los contribuyentes. Las compañías no pueden cobrar ese dinero hasta el año siguiente por lo que solicitan “financiar” ese déficit y el gobierno adjudica esa deuda a una entidad o grupo de entidades financieras, las cuales abonan a las eléctricas y cobran al gobierno. Las financieras saben que van a cobrar y ganan un buen margen por ese interés por lo que la adjudicación del déficit tarifario es un negocio en el cual las grandes entidades se dan tortas literalmente.

LA DESREGULACIÓN O LIBERALIZACIÓN DEL SECTOR.

Durante los últimos años, el mercado eléctrico se ha ido abriendo a nuevas empresas, caso de Iberdrola, Unión Fenosa, Gas Natural,… Los diferentes gobiernos cansados de pagar el déficit de tarifa han ido liberalizando un sector dando la entrada al sector a algunas empresas, tanto nacionales como extranjeras, o desregulando el precio, permitiendo a las empresas fijar en cierta medida el precio cobrado al cliente.

En los últimos años, sobre todo, en el 2007 y el 2008 asistimos intrigados a un fenómeno preocupante, las empresas de la construcción se lanzaron a la compra de las empresas de energía, con casos tan complejos como el de Endesa o el actual de Unión Fenosa. Los magnates del ladrillo tenían dinero y se les ocurrió una nueva idea de negocio. Después de haber enladrillado casi toda la costa española y previendo el fin del boom económico y con el dinero aún caliente en las manos decidieron invertir en algo seguro. Sabían que vendrían tiempos duros en el futuro, sus asesores, sus cabezas pensantes se lo advirtieron y apostaron a un negocio seguro: el recibo de la luz.

Aquellos espectaculares procesos de compras de empresas, OPAs, fusiones,etc,.. se financiaron con un fuerte apalancamiento en algunos casos con primas elevadísimas, por no mencionar los posibles sobornos a cargos públicos para ganar favores en un mercado regulado. Estos sobreprecios en las compras de empresas eran exagerados irracionales si se comparaban con el beneficio de las empresas adquiridas. Se compraban empresas a un coste casi irrecuperable a largo plazo dadas las ganancias de aquella época. Así que muchos empezabamos a temer lo peor, al final lo pagaríamos todos en el recibo de la luz.

Incluso empresas de Italia y Alemania vinieron a conquistar nuestro mercado y se lo entregamos en bandeja con la justificación de que se liberalizaba el sector. Incluso los rusos han venido a “invadirnos”, Gazprom ha sido autorizada en el mercado español por industria. Todo mentira ni los alemanes eran el caballero blanco ni los italianos los buenos amigos y socios. La competencia no llego ni llegará. Como muestra hoy vemos como la Comisión Nacional de Competencia (CNC) investiga a las eléctricas por abuso de posición dominante, es decir, prácticas oligopolísticas que eliminan la competencia y elevan el precio en su favor y perjudican a los consumidores. ¿Dónde está la competencia que nos prometieron? ¿Por qué se ha duplicado casi el precio del Kw, si los precios de las materias primas han caido el último año?

¿POR QUÉ HAN AUMENTADO TANTO EL RECIBO EN LOS ÚLTIMOS AÑOS?

En resumen y en mi humilde opinión, si el recibo de la luz ha subido y continuará subiendo es porque el sector eléctrico es un sector por su propia naturaleza con escasa competencia, olipolístico casi monopolístico. Y mientras no salgamos a la calle a protestar nadie nos va a hacer caso. Podemos poner reclamaciones en consumo, pero si el gobierno de turno no mete mano a través de competencia, lo vamos a pasar muy mal en el futuro. Las sanciones deberían ser ejemplares. ¿A quién no le ha venido una factura desproporcionada en los últimos meses?

Entre la opción de un mercado regulado y con una empresa pública que diese servicio a todos los ciudadanos preferimos optamos por ser europeos y liberalizar el sector. Con lo que logramos darle un gran negocio a cuatro empresas que nos se sacían, sus ansias de beneficios son tremendas, son como vampiros que chupan la sangre a todos los ciudadanos españoles.

La energía es un sector estratégico, vital; un bien indispensable y un gran negocio, que debe estar regulado por el bienestar de un país, porque una nación sin energía no llega a ninguna parte. Un negocio que se reparten pocos y que obliga a que los más fuertes sobrevivan y se coman al pez chico. El coste de la comida lo pagamos entre todos, cómodamente, mes a mes, en el recibo de la luz.

LA MALA POLÍTICA ECONÓMICA.

La vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado.

La vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado.

La noticia económica del día ha sido el anuncio de la nueva subida de impuestos para el año 2010. Lo ha anunciado la ministra de Economía, Elena Salgado en rueda de prensa a las 2 de la tarde, mientras casi todos estabamos comiendo y hemos empezado a ver un resumen en los informativos de sobremesa.

Finalmente se ha consumado lo que todos nos temíamos, una subida de impuestos, el enésimo error de la política económica del actual gobierno socialista. Una política errática y cambiante constantemente que ha ido parcheando a medida que surgían los problemas pero sin atacar de raíz los problemas estructurales de la economía española( su verdadera tarea).

El gobierno debe a través de la política económica lograr unos resultados deseables para la economía española. Durante los últimos tres años, la política económica española ha sido un fracaso en toda regla, bajando impuestos como el IRPF con los 400 euros cuando no se debía(sólo por un fin electoralista) y ahora subiendo impuestos como el IVA que va a dañar la muy maltrecha economía nacional en el peor momento posible.

Las reacciones están empezano a surgir desde todos los ambitos y van a ser muy duras, tanto por sindicatos, empresarios, políticios de derechas e izquierdas, ciudadanos,…Esta subida de impuestos no gusta a casi nadie y va a ser aprobada en los Presupuestos Generales con apoyos muy débiles como el del PNV. Pero esta nueva chapuza le debería costar cara a un gobierno nefasto en política económica que pone a la economía española en peligro una vez más.

LA NUEVA SUBIDA DE IMPUESTOS.

Desde el verano, el gobierno nos ha ido vendiendo poco a poco la idea de que no se subirían impuestos o que si se subían serían a las rentas más altas no a las rentas medias ni bajas. Lentamente el discurso ha ido cambiando hasta que al final se han subido impuestos sobre las rentas del capital e impuestos sobre el consumo. Es decir, todo lo contario a los anunciado, la nueva política fiscal va a gravar sobre todo a la inmensa mayoría de españoles, incluidos pensionista, desempleados y mileuristas,  y no sobre todo a los que más pueden y debieran contribuir más. Es decir, es una política fiscal regresiva que perjudica a los más pobres, y deja tranquilos a los más ricos.

Los impuestos que se van a subir en el 2010 serán:

  1. El IVA. Se  aplicará una modificación del tipo general de impuesto sobre el valor añadido, IVA, pasando del 16% al 18%, el 7% al 8% y el superreducido manteniendose al 4%. Esta modificación se aplicará a partir del 01/07/2010, en previsión de la mejora del empleo y resto de parámetros macro.Es decir, a los consumidores nos va a costar más todos los productos a partir de julio y a los vendedores les va a suponer recaudar más para Hacienda y vender menos seguramente por la subida del precio final. No estaremos ante la última estocada al consumo.
  2. El IRPF, por la eliminación de los 400 euros. En la declaración del año que viene todos los ciudadanos con retenciones superiores a 400 euros dejaremos de beneficiarnos de ese pequeño “descuento” electoral y por tanto pagaremos más en el resultado final de la declaración de la renta. ¿Dónde está la progresividad de esta medida?¿Por qué no se mantiene la medida a desempleados, rentas bajas,..?
  3. Impuestos sobre las rentas del capital. con una modificación progresiva de tipos impositivos que pasan del 18% al 19% para los rendimientos inferiores a 6.000 euros y al tipo del 21% a partir de 6.000 euros. Una forma indirecta de incentivar el consumo a costa de penalizar el ahorro e indirectamente de castigar a un congelado mercado inmobiliario. La única medida progresiva es antíciclica y antieconómica sólo persigue un fin puramente recaudatorio.
  4. Ecotasa, de nueva creación que grave el consumo de carburantes. Otra medida que ataca a toda la población por igual con la justificación de la defensa del medio ambiente y el desarrollo de una economía sostenible, aunque también es en verdad una medida recaudatoria más. El dinero recaudado no irá a I+D ni a investigación en nuevos combustibles.

AJUSTANDO LOS PRESUPUESTOS.

Esta subida de impuestos se debe a que el gobierno no sabe como equilibra los presupuestos, después de que los presupuestos de 2009 alcancen un déficit final cercano al 5% partiendo de una previsión del 1% a principios de año. Las cuentas no le salen ni a Zapatero ni a Elena Salgado y de cara al año que viene se han visto en la encrucijada de elegir entre un recorte de gasto o una subida de impuestos para evitar un déficit del 10% en el 2010 y una deuda creciente e insostenible que amenaza con sacarnos de la UE a largo plazo. Por eso, los presupuestos del 2010 van a ser muy importantes por su impacto en la economía nacional y su futuro. En el año 2012 deberemos cumplir los requisitos del pacto de estabilidad y todo apunta a que este paso no los cumpliremos.

Por eso, el gobierno socialista se propone subir impuestos para cuadrar las cuentas pública ya que no acepta una política de recorte de gasto dur y a que presupone que saldremos de la crisis durante el año 2010.

El ejecutivo se puso como objetivo recaudar la cifra de 15.000 millones de euros con esta subida de impuestos, pero finalmente ha calculado que con estas medidas logrará recaudar 10.950 euros. Sobretodo por la eliminación de los 400 euros y por el incremento del IVA, es decir, nos van a aumentar los impuestos a todos los españoles sin mirar en ningún momento la renta ni el patrimonio.

Todos vamos a pagar por igual, tanto ricos como pobres y en la misma medida, aunque algunos ya casi ni podamos pagar impuestos.

Impacto de la subida de impuestos 2010.

Impacto de la subida de impuestos 2010.

El gobierno aún así ha vuelto a pecar de incoherente ya que finalmente se va a recortar el gasto público un 3,9%. Durante meses ha atacado al PP por insolidario al solicitar un recorte en el gasto público, y ahora lo aprueba en los presupuestos. No lo entiendo. ¿No ibamos a llevar a cabo políticas “keynesianas” expansivas?¿No ibamos a cambiar nuestro modelo productivo? ¿Por qué se ha recortado el gasto en I+D, si España es menos competitiva que hace un año y no avanza en I+D+i? ¿por qué no se recorta aún más en gastos innecesarios como sueldos públicos o gastos militares, entre otros?

Algunas comunidades como la andaluza están limitando el sueldo de los directivos de las empresas públicas, y el gobierno va a congelar el sueldo de los altos funcionarios o a eliminar puestos innecesarios en muchos ministerios. Aunque estas medidas sólo pueden avergonzar más a quien las toma. ¿Es que teníamos funcionarios innecesarios?¿Es que ya ganaban suficiente los altos cargos?¿Es que el dinero de los contribuyentes se gastaba con poco criterio hasta que no ha llegado la crisis? Durante años los administradores públicos han gastado el dinero público con total alegría e insensatez sin guardar para los años de “vacas flacas “y ahora nos solicitan un”esfuerzo” en forma de subida de impuestos.

MI OPINIÓN PERSONAL.

Personalmente, si mis impuestos sirven para ayudar a los más necesitados, estoy a favor, pero no estoy a favor para mantener un gasto público innecesario como el que todos intuimos en todos los ministerios del Estado. No podemos abusar de los contribuyentes por la mala gestión de nuestros impuestos por parte de los políticos de turno.

Yo soy solidario, pero no he visto a los sindicatos de los funcionarios ser solidarios con el resto de la sociedad al negociar su convenio colectivo, logrando del gobierno que suban sus sueldos el o,3% mientras el resto de los españoles luchamos por conservar nuestro sueldo o por encontrar un trabajo.

Para mí, posiblemente fuese incluso necesario una rebaja temporal de algunos impuestos como el IVA durante unos meses para permitir una recuperación del consumo, del empleo y del PIB. Los miles de millones de euros que nos costaron los 400 euros podrían haberse usado para inversión en infraestructura o en Innovación, para políticas de fomento del empleo,…

En España, el gobierno se equivoca y el pueblo lo paga en forma de impuestos…¿hasta cuando?¿hasta las próximas elecciones?

LA ESPAÑA DEL PARO Y LOS 420 EUROS.

Colas a las puertas del Inem

Colas a las puertas del Inem

Cuando el gobierno anuncio la famosa medida de los 420 euros, la considere una buena medida social, pero mal desarrollada y estructurada. Incluso podía ser un incentivo más al fraude social y a la picaresca típica española. Parece que justamente va a ser todo lo contrario. Los 420 euros por su diseño pueden ser una medida de la “estructura” del mercado laboral español.

El tiempo nos empieza a despejar dudas sobre esta polémica ayuda social. El desempleo continúa aumentando día a día y las personas agotan sus prestaciones sin poder encontrar un trabajo por la falta de ofertas de empleo. Las matrículas en las universidad, postgrados,etc. se disparán. Pero paradójicamente los ciudadanos apenas solicitan los 420 euros. ¿Acaso no necesitan una ayuda social en momentos tan duros? ¿No deberían estar las oficinas del INEM desbordadas por personas solicitando ese dinero para poder vivir?

Pero por el contario,  a pesar de que se ha incluido finalmente a los desempleados que perdieron sus prestaciones por “paro” desde el mes de enero, apenas se han solicitado unas 28.000 ayudas, para unos 300.000 potenciales solicitantes. ¿Cómo es posible?¿es que estamos saliendo de la crisis?¿ya no necesitamos esas ayudas?

Posiblemente si se necesite esa ayuda en muchos hogares y muchos ciudadanos harán uso de ella de buena o mala manera. Algunos ciudadanos no la están solicitando por falta de información sobre los requisitos necesarios, otros incluso porque esperan encontrar trabajo antes, pero muchos no la están solicitando simplemente porque es requisito imprescindible la asistencia a cursos de FORMACIÓN gratuitos o subvencionados. Para ello la Administración obliga a la asistencia a cursos de formación a diario para reciclar y formar a los trabajadores y permitirles volver al mercado laboral en nuevos puestos de trabajo. ¿Cuántos españoles no están dejando de  solicitar la ayuda por no querer asistir a esos cursos?

Posiblemente miles, muchos españoles prefieren pasar penurias a cobrar un subsidio si eso les obliga a madrugar y a estudiar, a formarse y esforzarse. El incentivo económico no es lo suficientemente fuerte ni siquiera en una época como la actual. ¿Para qué si puede trabajar en cualquier otra cosa y ganar en B mucho más?

O los españoles somos muy poco trabajadores  o somos muy “listos”, mucho prefieren dedicarse a cobrar el desempleo hasta que se agota, como forma de “sobresueldo” mientras continuan trabajando de forma ilegal en cualquier empleo por horas o días, para volver a nuestro trabajo “fijo” y legal cuando se acaba el paro y volver a cotizar para tener un nuevo “ciclo de paro” y así sucesivamente. Las empresas finiquitan temporalmente y con ello se ahorra el tener una amplia plantilla de trabajadores fijos y los trabajadores ganan más con esta pillería que trabajando como fijos dadas las menores retenciones y cotizaciones a la Seguridad Social.

Pero todo este “milagro” es un fraude a nuestro sistema social, a la Seguridad Social, un fraude que se comete a diario por millones de españoles con el visto bueno de las empresas y hasta de la Administración que no toma medidas para evitar el saqueo de las arcas de la Tesorería General. Mientras los asalariados nos dejamos el sueldo en contribuir, media España abusa del sistema y ni se cansa en formarse para recibir una ayuda económica.

Encima la presión fiscal sobre las rentas del trabajo sólo incentiva este comportamiento insolidarios y egoísta. Los ciudadanos prefieren ahorrarse impuestos y cotizaciones…que cada cual se busque la vida. A largo plazo el tiro les sale por la culata y terminarán con pensiones no contributivas o pensiones mínimas, más aún cuando dentro de unos años el sistema que ellos han saqueado ya no de más de sí y tenga que poner requisitos más duros para percibir una prestación social. Es lo que en Economía se llama un problema de riesgo moral o comportamiento adverso, los ciudadanos tiene todos los incentivos para “defraudar” ante una legislación permisiva. En España, el cuento de la cigarra y la hormiga presenta una fuerte mayoría de la primera.

Paradójicamente, uno de las mayores chapuzas del gobierno actual, puede ser finalmente un éxito, porque la medida de los 420 euros están dejando al descubierto las vergüenzas de los españoles, la cultura del pelotazo y el cachondeo, la España subsidiada que busca por la ley del mínimo esfuerzo y la triquiñuela la forma de comer sin no dar un palo al agua. Desgraciadamente, el desempleo y los 420 euros son necesarios, pero como ya dije, los requisitos deben ser mucho más duros y selectivos o de lo contrario incentivarán todo lo contrario el que los trabajadores prefieran quedarse en casita cobrando y tomandose unos meses de “vacaciones”.

Al trabajador hay que exigirle que se forme, que se recicle, que busque trabajo, que vaya a entrevistas, que tenga “hambre”  y se mueva…No que se quede en su casa rascándose las partes….Seamos solidarios, no gili…señores… Todos pagamos nuestros impuestos y nuestra parte a la Seguridad Social para mantener un país y un Estado de Bienestar, no para mantener a gorrones…Posiblemente, todo esto es una nueva muestra de la necesaria reforma del rígido mercado laboral español y de las ayudas por Desempleo en España,¿no creéis? ¿cuánto no nos ahorraríamos en Desempleo con un mayor control del “fraude”? ¿Qué tasa de desempleo tendría España si obligasemos a buscar trabajo de verdad a los “carotas”?

CONTIGO PAN Y CEBOLLA.

Aunque hace ya tiempo que a pesar de que nuestro gobierno nos lo niegue durante meses para finalmente reconocerlo pero echandole la echa la culpa a los americanos, todos los ciudadanos españoles tenemos claro desde hace meses que algo esta cambiando en España. Los datos publicados esta mañana por el Instituto Nacional de Estadísitica, sólo han terminado  confirmar lo que todos sabíamos hace meses: estamos atravesando una grave crisis económica, que  posiblemente sea una de las peores de la historia.

Algunos me podéis llamar cínico por analizar un tema tan serio en clave económica pero la noticia publicada en los principales medios de comunicación no deja lugar a dudas a poco que se reflexione: las rupturas matrimoniales descienden por primera vez en una década en España. El año pasado se produjo un descenso del 38,4% en el número de separaciones  y un 0,9% menos de divorcios. Partiendo de la hipótesis indudable de que la felicidad matrimonial de las parejas españolas no ha mejorado de forma considerable durante ese período de tiempo como para justificar dicho descensos, habría que preguntarse el por qué de ese cambio de tendencia después de diez años con continuo número de aumentos en las rupturas familiares: acaso se ha aprobado una ley anti-divorcios en España, se ha convertido la población al monogamismo o es que se han vuelto todos locos para querer seguir con sus parejas¿?

La explicación lógica es más sencilla y puramente económica. Está claro que además de lo traumático y doloroso que supone para cualquier persona terminar una relación tan seria y sólida como el matrimonio, una separación o un divorcio es algo que no podemos permitirnos la mayor parte de la sociedad por pura economía, más aún en un período de emperoramiento de las condiciones económicas.

Las personas a la hora de decidirse a terminar con una relación tan seria como el matrimonio analizan seriamente todos los pros y contras así como las implicaciones futuras de sus decisiones. Es por ello que la mayoría de las personas que atraviesan o atravesaron alguna crisis matrimonial durante el año pasado se lo pensó dos veces antes de dar el último paso.

Las personas somos racionales incluso en cosas tan sentimentales como un divorcio o una separación. Así pensando con cabeza y no con corazón, los españoles durante el último año se han dado cuenta  de las tremendas dificultades económicas a las que tendrían que enfrentarse para logran mantener un hogar con los ingresos de una sola persona, no hablemos ya siquiera de mantener un cierto nivel de vida.

Incluso para la mayoría de las familias españolas que cuentan con los ingresos de ambos conyuges, mantener una casa supone un gran esfuerzo, lograr pagar a fin de mes todos los gastos: la hipoteca,los préstamos personales, gastos del hogar, mantenimiento del coche, gasolina, seguros, …

En conclusión, si los matrimonios españoles no se divorcian o separan es porque le es imposible económicamente y más aún en el panorama de crisis actual.

Además las perspectivas a corto plazo no son nada optimistas. Las posibilidades de que uno de los componentes se quede en el paro son elevadísimas dada la gran cantidad de empresas que están presentando quiebras, expedientes de regulación de empleo,… Por lo que el estar sólo en la vida se ha convertido en un lujo que los ciudadanos de a pie no podemos permitirnos.

Lo curioso del dato es que refleja la rapidez con la que los hogares se ha dado cuenta de las dificultades económicas y como ha modificado su comportamiento en un breve período de tiempo, un año escaso, mientras las administraciones pública aún meditan medidas frente a la crisis.

Después de diez años de bonanza económica, los matrimonios españoles nos hemos acostumbrado a un nivel de vida al que nos cuesta mucho renunciar mal que nos pese. Así que por mucho que se odien los defectos de la pareja, en España toca hacer de tripas corazón y aguantar con lo que hay porque como dice los curas en desde el altar “en la riqueza y en la pobreza”. A todos no nos queda más remedio que seguir adelante y ser cada día seamos más parecidos a los protagonistas de la serie de Telecinco Escenas de matrimonio por mucho que nos desagrade, ¿no creéis?