
La peor crisis del hombre es cuando ésta no lo deja salir de sus marañas.
EL MIEDO NOS LLEVA AL PÁNICO.
Probablemente, uno de los mayores riesgos que corremos a la hora de enfrentarnos a la actual crisis económica global, es el miedo. Las continuas malas noticias económicas han generado un clima de desconfianza entre gran parte de la sociedad. Este miedo puede hacernos cometer algunos errores en el análisis de la situación actual, ya que parece que cualquier medida que se tome no va a ser suficiente y va a generar un coste superior al beneficio esperado para la economía.
Este miedo a tomar acción, podría conducirnos al pánico o al inmovilismo, pero ,por encima de todo, no debemos dejar que se convierta en el miedo al cambio, ya que posiblemente en el largo plazo el mayor riesgo que corremos es el coste de oportunidad, es decir, el coste de dejar pasar la ocasión de desarrollar políticas que nos conduzcan a un modelo económico productivo sostenible.
A corto plazo, son necesarias políticas anticíclicas que amortiguen la caída de la actividad económica, pero a largo plazo son necesarias políticas de reforma estructurales.
EL MIEDO AL CAMBIO.
La palabra crisis tiene una curiosa primera acepción en el Diccionario de la Lengua Española:
1. Cambio brusco en el curso de una enfermedad, ya sea para mejorarse, ya para agravarse el paciente.
Si aplicamos esa acepción a nuestra economía, el mensaje parece lo suficiente claro, la crisis es un momento de cambio brusco, que genera una nueva dinámica: positiva o negativa. Toda crisis es una oportunidad, una posibilidad de cambio de la estructura existente. La crisis no es algo malo ni bueno, es un momento, un punto de ruptura en la historia, en los pilares básicos de la sociedad que nos conducen a una nueva “situación de equilibrio”.
Una de las verdades nacidas de la crisis es que la anterior situación económica de España no era tan buena como nos pensabamos. La estructura económica española presenta graves problemas y eso se refleja en que los efectos de las peores circunstancias económicas y financieras mundiales son muy superiores en España: nuestra tasa de desempleo crece al doble del resto de países de la UE.
A pesar de ello, no deberíamos arrojar la toalla y rendirnos ante la adversidad. El dejar de ser optimistas a pesar de las malas noticias es nuestro mayor riesgo cada día en la actualidad.
QUIZÁS NO SEAN TODO MALAS NOTICIAS.
Incluso los peores datos económicos pueden tener su parte positiva, al arrojar algo de luz, sobre los problemas estructurales de la economía.
Si somos capaces de tener la suficiente calma y perspectiva a la hora de analizar la realidad “oculta” bajo los puros datos estadísticos podemos llegar a conclusiones que nos saquen de esta situación de crisis por la parte positiva, si además somos capaces de tomar las medidas y políticas económicas necesarias para aprovechar la corriente de cambios.
Hoy el INE, Instituto Nacional de Estadística, el organismo oficial encargado de elaborar las principales estadísticas que miden la economía española, ha publicado un datos muy poco positivos sobre la ocupación en el sector servicios durante el mes de diciembre de 2008.
LA CIFRA DE NEGOCIOS DEL SECTOR SERVICIOS DISMINUYO UN 3,2% EN EL AÑO 2008.
Evidentemente, la dinámica económica es mala, muy mala en el sector servicios, como en toda la economía en general. De hecho, ningun sector se salva de la caída:
Todos los sectores contribuyeron a este descenso, a excepción de Tecnologías de la
información, que experimentó un aumento del 1,1%. Comercio presentó el mayor descenso
(−4,3%), seguido de Turismo (−2,7%), Transporte (−0,8%) y Servicios a empresas (−0,2%).
Salvo, las Tecnología de la Información que sorprendentemente registraron un aumento del 1,1%. Ese aumento se debió sobre todo a los Servicios de investigación y seguridad (7,1%) y a los Servicios informáticos(6,5%).
Pero es que incluso, con un panorama de creciente desempleo, el sector tecnológico generó un aumento del empleo del 2%, frente al resto de sectores de servicios que destruyeron puestos de trabajo.
Sólo un mal dato, planea sobre el sector de la TI,Tecnología de la Información, en España, la cifra de negocios disminuyó un 2,7%, es la menor disminución de todos, el resto de servicios sufrió un descenso aún mayor en su actividad.
¿ES LA NUEVA ECONOMIA LA SOLUCIÓN?
Las nuevas tecnologías han transformados nuestra sociedad en una Sociedad de la Información. La economía se ha convertido en New Economy o Nueva Economía, es decir, en una economía basada en el conocimiento, que afecta en mayor o menor medida a todas las actividades y sectores económicos y a la forma de entender y gestionar en el mundo de los negocios.
La Nueva Economía permite a las empresas personalizar la relación con el cliente disminuyendo al tiempo precios y costos, es al mismo tiempo una oportunidad de conseguir mayor productividad y bienestar económico y un peligro por cuanto la falta de comprensión y adaptación a las nuevas reglas dificultará la competitividad de aquellos que no sean capaces de gestionar el cambio.
Estos datos publicados hoy vuelven a evidenciar una característica de la Nueva Economía Española: la capacidad y potencial de crecimiento de su industria tecnológica en desarrollo.
Probablemente, la caída de la actividad en el sector tecnológico se deba sobre todo a la falta de financiación que todas las empresas están sufriendo, lo cual dificulta la puesta en marcha de nuevas iniciativas e ideas de negocio que generan empleo y riqueza.
Probablemente, una de las soluciones a la crisis económica y global este a sólo un golpe de click, en el sector tecnológico. Si todos los agentes económicos se dan cuenta y comienzan a apostar de nuevo por uno de los sectores productivos con mayores posibilidades a corto,medio y largo plazo, podríamos aprovechar esta crisis para realizar algunos cambios necesarios en nuestra economía.
Nuestra economía debe basarse más en la NUEVA ECONOMÍA y estar basada sobre la calidad en los servicios relacionados con las nuevas tecnología de la información,la innovación,la I+D,la cultura del esfuerzo, la creación de valor, y menos en el ladrillo, el endeudamiento, el lujo,la especulación inmobiliaria y la cultura del pelotazo.